¿Cuántos ejemplares imprimir?
Por qué mil flyers no cuestan el doble que quinientos y dónde está el equilibrio.
Un cartel no se prepara como un flyer. Lo que importa no es el detalle fino, sino la legibilidad a distancia — y eso cambia las reglas.
Se repite que hacen falta 300 dpi. Es cierto para algo que se sostiene en la mano. Un cartel se mira a uno o dos metros: 150 dpi bastan para un A1, y 100 dpi sirven para una lona vista de lejos.
Es una buena noticia: una foto demasiado pequeña para un flyer puede funcionar perfectamente en un cartel.
Una referencia sencilla: la altura de las letras del título debe ser de unos 2,5 cm por metro de distancia de lectura. Para leerse a 4 metros, un título debe medir unos diez centímetros.
Consecuencia directa: un cartel admite mucho menos texto del que se piensa. Un título, tres líneas, un contacto. El resto no lo leerá nadie.
De lejos, el color se difumina antes que el contraste. Un texto amarillo sobre blanco desaparece a tres metros aunque parezca legible en tu pantalla. Pruébalo: aléjate dos metros de la pantalla y mira qué sigue leyéndose.
El papel no aguanta fuera. Para exterior hace falta lona de PVC o plastificado. Prevé también los ojales si el cartel debe tensarse.