Preparar un cartel de gran formato
Resolución, distancia de lectura, formato: las reglas no son las del A4.
Una memoria, un informe, un recetario: la encuadernación cambia cómo se lee y cómo envejece el documento. Así eliges en un minuto.
Dos grapas en el pliegue. Lo más económico y rápido. Sirve hasta unas 60 páginas; por encima, el cuadernillo se abre y ya no cierra.
Ideal para: programas, folletos cortos, cuadernillos de evento.
Una espiral metálica o de plástico atraviesa las perforaciones. Su ventaja decisiva: el documento se abre plano y las páginas se doblan por completo. Puedes escribir encima sin sujetarlo.
Ideal para: memorias, material de formación, recetarios, hojas de trabajo. Hasta unas 300 páginas.
Su inconveniente: no tiene lomo imprimible, así que no se ve en una estantería.
Las páginas se encolan en una cubierta, como un libro de bolsillo. Es el acabado más cuidado, con un lomo cuadrado imprimible: el título se lee en el canto.
Ideal para: tesis, memorias anuales, catálogos — todo lo que deba parecer un libro. A partir de unas treinta páginas; por debajo el lomo es demasiado fino.
Su inconveniente: no se abre plano.
| Necesidad | Elección |
|---|---|
| Lo más barato, documento corto | Grapado |
| Escribir encima, consultar plano | Espiral |
| Aspecto serio, guardar en estantería | Lomo encolado |
| Más de 300 páginas | Dos volúmenes, sea cual sea la encuadernación |
Usa una cubierta de 250 g como mínimo y añade una página en blanco al principio y al final. Se llevan las marcas de manipulación en lugar de tu primera página.